lunes, 19 de enero de 2015

El Goya como tradición: cine venezolano busca perpetuarse dentro de la ceremonia


Las principales protagonistas han sido Azul y no tan rosa y La distancia más larga, cuyas tramas han sido ganadoras de varios premios, siendo la primera renombrada con un Goya, y la segunda nominada a ganar el mismo el próximo 7 de febrero en la ciudad de Madrid

El pasado 9 de febrero del año 2014, la venezolana “Azul y no tan Rosa”, de Miguel Ferrari, obtuvo el premio Goya a la Mejor película Iberoamericana, siendo este el primer galardón de La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas para la producción nacional. Ahora, la lista la encabeza “La Distancia más larga”, cinta que ha dado de qué hablar gracias a su rico mensaje tanto en contraste de historia, enseñanza y paisajes naturales.

El cine venezolano ha crecido considerablemente en los últimos años. A pesar de los criticados tropiezos, y de los infaltables prejuicios, los nuevos emprendedores del gremio y las ideas de superación han cautivado la pantalla grande, y con ello, a los miles de venezolanos frente a ella como jurado.

La mejor manera de entender este proceso es, primeramente, comprendiendo los nuevos retos que han dirigido las nuevas historias, cuya visión está proyectada a la internacionalización, esta vez no solo a través de la cotidianidad nacional, sino de esta misma, pero incluida dentro de las grandes controversias mundiales. Ha sido un proceso lento, quizás para algunos, pero no menos trabajoso. Los frutos de las nuevas ideas están, dentro de un sentido metafórico romántico, creciendo notoriamente en distintos lugares del mundo.

En su sentimiento de compromiso, las nuevas generaciones venezolanas se han visto conmovidas por dicho éxito, y en su mayoría, esperan colaborar de manera considerable dentro de la industria y nueva cultura cinematográfica emergente en el país. A pesar de las dificultades, el espíritu sigue siendo de superación e innovación.

En este sentido, la opinión de los expertos el primordial para aquellos que deseen, no solo adentrarse a la creación de tramas y guiones, sino aprender y entender hacia donde se dirige nuestra cultura y nuestro gremio cineasta.

Gabriela Manotas, comunicadora social especialista en artes audiovisuales, ofreció su punto de vista de acuerdo a sus criterios de ejecución y evaluación dentro del cine nacional. En su primera intervención aseguró que: “El cine venezolano ha evolucionado, definitivamente. Por supuesto, siempre habrá cosas que mejorar, pero eso no solo pasa en el cine, sino en cualquier ámbito al que te quieras referir. La producción nacional estuvo estancada por mucho tiempo, y eso fue como si esta sufriera. Al espectador se le olvidaba que existía un cine venezolano. Por eso existe tanta crítica.”

En cuanto a la tendencia de las películas y sus tramas, agregó: “Considero que tiene una tendencia prometedora, y así seguirá siendo. La evolución sorprende. Ha salido de ese pozo en el que estaba, donde sus historias se enfocaban en solo la cotidianidad del venezolano. Ese siempre ha sido uno de los aspectos a mejorar, y así se está haciendo, y ahora las películas y sus guiones están más dirigidos hacia los problemas mundiales contados desde intelecto venezolano.”

Manotas explicó que Venezuela tiene una ventaja al hacer películas, y esto podía convertirse en una marca. “La jocosidad de los personajes en una historia es irreversible para la mayoría de los cineastas venezolanos.  Se puede combinar perfectamente con una trama llena de drama, tensión, y a su vez, toda la historia encaja perfectamente con los distintos escenarios que se pueden utilizar del territorio nacional. Esa es otro aspecto positivo del cine”

Con respecto a lo anterior, continuó: “Sin embargo, el cine venezolano hay que sentarse a verlo con criterio. Con criterio, más no prejuicio. Si no se revisan las cintas para mejorarlas sino para criticarlas, entonces no lograremos arreglar los errores, que siempre están relacionados con la proyección de las historias. Debemos internacionalizarnos, y pensar en global.”

Manotas está segura de que el cine nacional seguirá creciendo y promoviendo mensajes cada vez más fuertes, tanto en Venezuela como en otras partes del mundo. Apuesta por un equipo de trabajo que se concentre en tomar ideas de las ya exitosas producciones y renovarlas, para de eso, sacar la mejor versión y de ahí partir hacia nuevos caminos, donde las ideas no cesen, y estas sean la mejor manera de asegurar que lo mejor está por venir.  




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