lunes, 26 de enero de 2015

Helena: "Solo hago lo que me corresponde"


Helena tiene una hija de 15 años de edad. Todos los días la acompaña en las mañanas a esperar el trasporte escolar. Se despide, sube a su apartamento a arreglarse, atiende algunas llamadas de sus clientes y sale a trabajar. A diferencia de muchas mujeres de 32 años, Helena no se dirige a su oficina. No cumple horarios. No tiene beneficios por la ley. Ella simplemente aguarda a que su celular repique para comenzar la jornada.

Se dedica a la prostitución desde hace más de una década. Oficio que ha mantenido oculto ante los ojos de su hija y el resto de sus familiares. Dice que gracias a este trabajo fue que pudo salir adelante. "Tenía apenas 19 cuando comencé. Y la gran responsabilidad de cuidar a mi bebé después de que a su padre lo mataran en una balacera. No sabía qué hacer”, rememora.

Cada día atiende entre dos y tres clientes. Estos suelen apartar una cita con antelación en su agenda: algunos ya conocidos, otros que acuden a ella por primera vez con la esperanza de descubrir nuevos placeres. "Muchos están aburridos de sus parejas. Entonces suelen hacer conmigo cosas que con ellas no harían. No entiendo por qué", asegura la meretriz. 

La gente piensa que recibir dinero a cambio de sexo es algo sencillo. De hecho, se suele catalogar a quienes se dedican a esta práctica como “mujeres de la vida alegre”. Pero la realidad es otra. El placer está muy alejado de lo que realmente siente Helena con sus clientes: “Mi trabajo es hacer que ellos disfruten. Lo que yo sienta no tiene importancia. Es decir, yo no estoy ahí para pasarla bien. Solo hago lo que me corresponde.”

El único regocijo que experimenta es al compartir tiempo de calidad con su hija. “Ella no sabe que me dedico a esto”, afirma. Sin embargo, reconoce que en más de una oportunidad se ha perdido momentos valiosos de su compañía por estar trabajando. “Una vez un cliente me llamó el 31 de diciembre en la noche. Tuve que ir. Cuando llegué ya se habían dado el feliz año”, cuenta con tristeza.

Y es que en ocasiones no puede negarse a los interesados en su servicio. “Me mandan a buscar. Son gente de plata. Militares o enchufados que tienen con qué”,  reconoce Helena. Explica que los encuentros se llevan a cabo tanto en hoteles como en los apartamentos de ellos y que los pagos siempre son en efectivo.

Con tanto tiempo en el negocio ha logrado forjar poco a poco un acervo sustancial. Por supuesto, gran parte de sus ingresos se van en tratamientos de belleza, intervenciones quirúrgicas, ropa, maquillaje, extensiones y demás utensilios que le permitan mantener una imagen “deseable”. Además de todo lo que puede comprarle a su hija para complacer sus gustos y darle la vida que ella no pudo tener.

Recuerda un poco de su infancia sin entrar en detalles: “No éramos pobres pero tampoco nos sobraba el dinero. Mi papá se la pasaba tomando. Le pegaba a mi mamá cada vez que llegaba borracho. A los 16 me fui de mi casa. A los 17 tuve a mi bebé.” Luego de convertirse en viuda y madre soltera incursionó en la prostitución gracias a la sugerencia de una amiga: “Yo no sabía hacer nada. Y necesitaba dinero. Ella me dijo que así podía ganar bastante. Y acepté.”


lunes, 19 de enero de 2015

El Goya como tradición: cine venezolano busca perpetuarse dentro de la ceremonia


Las principales protagonistas han sido Azul y no tan rosa y La distancia más larga, cuyas tramas han sido ganadoras de varios premios, siendo la primera renombrada con un Goya, y la segunda nominada a ganar el mismo el próximo 7 de febrero en la ciudad de Madrid

El pasado 9 de febrero del año 2014, la venezolana “Azul y no tan Rosa”, de Miguel Ferrari, obtuvo el premio Goya a la Mejor película Iberoamericana, siendo este el primer galardón de La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas para la producción nacional. Ahora, la lista la encabeza “La Distancia más larga”, cinta que ha dado de qué hablar gracias a su rico mensaje tanto en contraste de historia, enseñanza y paisajes naturales.

El cine venezolano ha crecido considerablemente en los últimos años. A pesar de los criticados tropiezos, y de los infaltables prejuicios, los nuevos emprendedores del gremio y las ideas de superación han cautivado la pantalla grande, y con ello, a los miles de venezolanos frente a ella como jurado.

La mejor manera de entender este proceso es, primeramente, comprendiendo los nuevos retos que han dirigido las nuevas historias, cuya visión está proyectada a la internacionalización, esta vez no solo a través de la cotidianidad nacional, sino de esta misma, pero incluida dentro de las grandes controversias mundiales. Ha sido un proceso lento, quizás para algunos, pero no menos trabajoso. Los frutos de las nuevas ideas están, dentro de un sentido metafórico romántico, creciendo notoriamente en distintos lugares del mundo.

En su sentimiento de compromiso, las nuevas generaciones venezolanas se han visto conmovidas por dicho éxito, y en su mayoría, esperan colaborar de manera considerable dentro de la industria y nueva cultura cinematográfica emergente en el país. A pesar de las dificultades, el espíritu sigue siendo de superación e innovación.

En este sentido, la opinión de los expertos el primordial para aquellos que deseen, no solo adentrarse a la creación de tramas y guiones, sino aprender y entender hacia donde se dirige nuestra cultura y nuestro gremio cineasta.

Gabriela Manotas, comunicadora social especialista en artes audiovisuales, ofreció su punto de vista de acuerdo a sus criterios de ejecución y evaluación dentro del cine nacional. En su primera intervención aseguró que: “El cine venezolano ha evolucionado, definitivamente. Por supuesto, siempre habrá cosas que mejorar, pero eso no solo pasa en el cine, sino en cualquier ámbito al que te quieras referir. La producción nacional estuvo estancada por mucho tiempo, y eso fue como si esta sufriera. Al espectador se le olvidaba que existía un cine venezolano. Por eso existe tanta crítica.”

En cuanto a la tendencia de las películas y sus tramas, agregó: “Considero que tiene una tendencia prometedora, y así seguirá siendo. La evolución sorprende. Ha salido de ese pozo en el que estaba, donde sus historias se enfocaban en solo la cotidianidad del venezolano. Ese siempre ha sido uno de los aspectos a mejorar, y así se está haciendo, y ahora las películas y sus guiones están más dirigidos hacia los problemas mundiales contados desde intelecto venezolano.”

Manotas explicó que Venezuela tiene una ventaja al hacer películas, y esto podía convertirse en una marca. “La jocosidad de los personajes en una historia es irreversible para la mayoría de los cineastas venezolanos.  Se puede combinar perfectamente con una trama llena de drama, tensión, y a su vez, toda la historia encaja perfectamente con los distintos escenarios que se pueden utilizar del territorio nacional. Esa es otro aspecto positivo del cine”

Con respecto a lo anterior, continuó: “Sin embargo, el cine venezolano hay que sentarse a verlo con criterio. Con criterio, más no prejuicio. Si no se revisan las cintas para mejorarlas sino para criticarlas, entonces no lograremos arreglar los errores, que siempre están relacionados con la proyección de las historias. Debemos internacionalizarnos, y pensar en global.”

Manotas está segura de que el cine nacional seguirá creciendo y promoviendo mensajes cada vez más fuertes, tanto en Venezuela como en otras partes del mundo. Apuesta por un equipo de trabajo que se concentre en tomar ideas de las ya exitosas producciones y renovarlas, para de eso, sacar la mejor versión y de ahí partir hacia nuevos caminos, donde las ideas no cesen, y estas sean la mejor manera de asegurar que lo mejor está por venir.  




Los estudiantes están listos para asumir nuevos retos en el mundo organizacional

La actividad fue una iniciativa dirigida a estudiantes de la casa de estudio para explicar la situación actual de las empresas en el país de acuerdo al nuevo entorno de negocio a nivel nacional

El pasado viernes 16 de enero los estudiantes del séptimo semestre de periodismo de la Universidad Católica Andrés Bello ofrecieron un foro de tipo expositivo en el que se reunieron diferentes personalidades del mundo empresarial para educar a los interesados en el tema sobre cómo llevar una organización en la actualidad en Venezuela. Debido a los recientes cambios dentro del área, los expertos enfatizaron en las diferentes técnicas de acción, en las que se destacaron la inmediatez, honestidad, y trabajo en equipo.

La primera en tomar el podio fue la licenciada y empresaria, Tulia Monsalve, seguida del profesional de la comunicación social Luis Ángel González, quienes conversaron de cómo crear comunicaciones relevantes en tiempos de crisis, y cómo manejar las emociones para lo anterior, respectivamente. Después de la primera ronda de preguntas, el emprendedor Diego Prada y la especialista en gerencia de comunicaciones, Isis Espinoza, contaron sus historias y dieron cuenta de sus propias experiencias dentro del gremio.

María Elisa Suárez, organizadora y encargada de redes sociales en el evento, afirmó que “El foro Con-Tensión: sobreviviendo a la crisis tuvo una importancia social y cultural enorme. Abordó temas de interés general que no solo le competen a los comunicadores. Si bien hablaron de crisis dentro del ámbito comunicacional también discutieron sobre emprendimiento y las posibilidades de que en medio del caos puedan salir airosos y hallar oportunidades en momentos de adversidad. Esa es una enseña que como sociedad debemos tener siempre presente”.

En ese orden, y en relación a lo anterior, el licenciado Luis Ángel González agregó: “La crisis a nivel empresarial forma parte de nuestro día a día en el país. Debemos estar atentos y saber cómo manejarnos para no caer en paranoias. Hoy día Venezuela enfrenta una situación difícil que nos afecta a todos y es fácil dejarse llevar por las pasiones.”

Con respecto a los ponentes y su influencia en el público expectante, la profesora Xiomara Zambrano, encargada de la cátedra de periodismo institucional explicó: “Siento que todos los espectadores salieron del Foro con la certeza de haber aprendido algo nuevo. Y ese era uno de nuestros principales objetivos. En cuanto a los ponentes sé que estuvieron muy contentos por la oportunidad de compartir sus conocimientos con cada uno de los presentes. Tanto para el público como para los invitados fue una experiencia enriquecedora.”

De acuerdo a los organizadores y profesores encargados, los objetivos de la actividad fueron alcanzados. Los planes a futuro se reflejan en el marco de una nueva unión para llevar a los estudiantes de la universidad anfitriona una nueva forma de información de manera interactiva y de la mano de las distintas personalidades, no solo del mundo empresarial, sino de cualquier área abierta al conocimiento compartido.