Me parece de suma importancia resaltar el contenido del artículo 2 de la
Ley de Ejercicio del Periodismo, en el cual queda claro quién puede ostentar el
título de periodista. Puede verse con regularidad a personas que no cumplen con
los requisitos para considerarse como tales tergiversando hechos y realizando
trabajos poco éticos dejando mal a los verdaderos profesionales del gremio.
Por otra parte, más lamentable aún es el hecho de que periodistas
reconocidos por la sociedad renuncien a la pauta más trascendental del
ejercicio de la faena de informar: decir la verdad. Dicha premisa reposa en el
artículo 4 de ley antes mencionada. La alteración del material informativo no
se escapa de ser una de las constantes irregularidades en el sistema de
comunicación establecido en el país, a pesar de lo establecido en el artículo
10.
¿Usted estudió eso?
Uno de los casos más reciente en el cual visualizamos el vaso medio vacío fue
el mismo 27 de junio. “El Presidente Nicolás
Maduro obtuvo Mención Especial como comunicador alternativo por su destacada
labor en la cuenta en twitter @NicolasMaduro” cita la página de Ministerio del
Poder Popular para la Comunicación. Galardonar a personas ajenas al medio,
mayor sin sentido.
¿Y quién es él?
Además, Pedro Carvajalino considerado por muchos como “un guerrillero de
la comunicación” forma parte del programa Zurda Konducta transmitido por VTV.
Sin embargo, este personaje lo único que puede afirmar ser es un “chavista
medio hipster”. ¿Acaso ahora cualquiera puede ser periodista? Quizá.
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